Si te preguntas ¿Por qué hoy? Yo te diría que es porque hoy es un día muy importante, tanto para ti como para mi. Un día como hoy naciste tu, y un día como hoy mi vida quedó marcada para siempre.
Si te preguntas ¿Por qué ya no te hablo? Yo te diría que es porque ya no sé que decirte. En verdad tengo muchas cosas que decirte, pero simplemente no hallo la manera de decirte todo lo que me pasa, todo lo que siento, todo lo que pienso.
No te imaginas cuanto te extraño. No te imaginas cuanto deseo verte. No te imaginas cuanto quiero escuchar tu voz.
Hoy es tu cumpleaños y me pongo nerviosa con sólo el hecho de saber que tendré esa excusa para llamarte y oír tu voz, saber ti, saber de ti después de todo este tiempo, pero lamentablemente sé que no tendré el valor de decirte todo lo que siento, todo lo que te quiero.
Me encantaría invitarte a cenar, pero de seguro pasarás tu día con tu familia y amigos e incluso podría apostar a que tendrás tiempo hasta de ir al gimnasio.
Si te preguntas ¿Por qué nunca te he dicho lo que siento por ti? Yo te diría que es porque no he tenido el valor de hacerlo, porque no encuentro el momento perfecto para decirlo, porque no sé que pensarías de mi después de eso.
Si te preguntas por el amor, yo te diría que en el amor son dos, pero juntos se hacen uno. Yo te diría que el amor somos nosotros, pero sólo cuando tengamos el valor de decirlo.
lunes, 21 de abril de 2014
domingo, 30 de marzo de 2014
La primera certeza es que todos vamos a morir. La segunda es que todo cambia.
Son las 22.58 del domingo 30 de marzo de 2014. Estoy sentada frente al escritorio escribiendo en el blog mientras escucho Mr. Curiosity de Jason Mraz, pero debería estar terminando el informe de práctica, el cual debí haber entregado hace casi ya un mes atrás.
Acabo de llegar a casa, estaba en la casa de una amiga tomando el té y conversando todo lo que no pudimos conversar durante el verano. Simplemente nos extrañábamos. Simplemente necesitábamos hablar. Simplemente necesitábamos vernos. Simplemente faltaba un oído para escuchar. Simplemente bastaba una persona para aconsejar.
Por primera vez me siento tan limpia, y cuando digo "limpia", no me refiero a que tenía un poco de polvo encima del pantalón o en la polera, simplemente me refiero a que me siento limpia como persona, y éso me hace sentir bien, me hace sentir tranquila, me hace sentir feliz.
El año 2013 fue el mejor año de mi vida y aunque no me gané el Loto o el Kino, no conseguí pololo, peleé muchas veces con mis amigas o con mis papás, fui feliz. Fui feliz porque decidí serlo. Fui feliz porque desde principio a fin de año hice cosas que realmente me gustaba hacer. Liberé todo odio y rencor que tenía hacia las personas, hacia las cosas, hacia la vida misma.
Hoy, soy una persona limpia, una persona libre, una persona feliz, una persona nueva. Nueva porque decidí comenzar de cero. No volver atrás porque éso -a mi criterio- es absurdo e imposible. Decidí comenzar de cero porque una vez una persona me dijo que "Nunca es demasiado tarde para volver a empezar", hacer un "borrón y cuenta nueva" y seguir adelante y aquí estamos.
Ya ha pasado casi una hora desde que comencé a escribir. Sigo sentada frente al escritorio escribiendo en el blog mientras escucho Mr. Curiosity de Jason Mraz -una y otra vez- pero debería estar terminando el informe de práctica, el cual debí haber entregado hace casi ya un mes atrás.
Acabo de llegar a casa, estaba en la casa de una amiga tomando el té y conversando todo lo que no pudimos conversar durante el verano. Simplemente nos extrañábamos. Simplemente necesitábamos hablar. Simplemente necesitábamos vernos. Simplemente faltaba un oído para escuchar. Simplemente bastaba una persona para aconsejar.
Por primera vez me siento tan limpia, y cuando digo "limpia", no me refiero a que tenía un poco de polvo encima del pantalón o en la polera, simplemente me refiero a que me siento limpia como persona, y éso me hace sentir bien, me hace sentir tranquila, me hace sentir feliz.
El año 2013 fue el mejor año de mi vida y aunque no me gané el Loto o el Kino, no conseguí pololo, peleé muchas veces con mis amigas o con mis papás, fui feliz. Fui feliz porque decidí serlo. Fui feliz porque desde principio a fin de año hice cosas que realmente me gustaba hacer. Liberé todo odio y rencor que tenía hacia las personas, hacia las cosas, hacia la vida misma.
Hoy, soy una persona limpia, una persona libre, una persona feliz, una persona nueva. Nueva porque decidí comenzar de cero. No volver atrás porque éso -a mi criterio- es absurdo e imposible. Decidí comenzar de cero porque una vez una persona me dijo que "Nunca es demasiado tarde para volver a empezar", hacer un "borrón y cuenta nueva" y seguir adelante y aquí estamos.
Ya ha pasado casi una hora desde que comencé a escribir. Sigo sentada frente al escritorio escribiendo en el blog mientras escucho Mr. Curiosity de Jason Mraz -una y otra vez- pero debería estar terminando el informe de práctica, el cual debí haber entregado hace casi ya un mes atrás.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)